Historia Fenarpe
Nosotros
Historia de FenarpeFENARPE se organizó para afianzar lo mejor del pasado y presente de los artistas ecuatorianos y proyectar su futuro, en términos de dignidad y seguridad. Frente a la desprotección del Estado y a la subestimación social, los artistas ecuatorianos decidimos organizarnos en una entidad de carácter nacional, para proteger mejor nuestros derechos, en la visión que en la defensa de los artistas subyace la preservación de la identidad y tradición cultural y artística del Ecuador. En 1978 existían contados gremios provinciales: Guayas, Pichincha, Manabí y Azuay. La Asociación de Artistas de Pichincha había alcanzado un alto nivel de organización y representación. “Luego de un encuentro subregional en Bogotá, viajamos Guayaquil y junto a dirigentes del Sindicato Nacional de Músicos “Guayaquil”, en amplia asamblea, al igual que se hiciera en Quito, se resolvió convocar al Primer Congreso Nacional de Artistas para constituir la Federación Nacional”, hecho que se realizó el 28 de noviembre de 1978 en el Salón de la ciudad de Quito y al que concurrieron artistas de varias provincias del País. Se eligió el Comité Ejecutivo Nacional conformado, principalmente, por Eduardo Zurita Gil, Presidente, Ernesto Albán Mosquera, Vicepresidente, Heriberto Bedoya Toral, Secretario y Mercedes Mendoza Soasti, Tesorera; Carlota Jaramillo fue designada Presidenta de Honor. Estuvieron presentes en la constitución de FENARPE: Alvaro Pérez Intriago, Alcalde de Quito y César Espinosa Ministro (e) de Trabajo. A partir de ese momento, la tarea central fue lograr la expedición de la Ley de Defensa Profesional del Artista, proyecto que se venía gestando desde tiempo atrás. Luego de una lucha ardua y pese a la oposición de sectores empresariales de la televisión, la radio, e incluso de la gran prensa escrita, se dictó y publicó la Ley en el registro oficial el 23 de marzo de 1979. La Ley regula las relaciones de trabajo de los artistas con los empresarios del espectáculo, procura la promoción y difusión de la música y de los artistas, incorpora a los artistas al régimen del Seguro Social Ecuatoriano, otorga la personería jurídica a FENARPE y, entre otras disposiciones permite –como se estila en todos los países- la recaudación del pago por concepto de derechos por la presentación de los artistas en los espectáculos públicos. Estos valores permiten financiar las actividades de las asociaciones provinciales y de la federación, puesto que no reciben asignación o aporte de entidad alguna, pública o privada. Después de innumerables reuniones con representantes de la radio, televisión, cines y teatros, el 2 de agosto de 1979, se expidió y publicó el Reglamento de la Ley. En 1981 se alcanzó a través de donación municipal la sede institucional ubicada en la Av. América y Mañosca de la ciudad de Quito, local que actualmente está destinado al funcionamiento del Instituto Nacional de Capacitación para los Artistas Profesionales. A partir de entonces la Federación ha sido protagonista de importantes luchas clasistas y de solidaridad y paulatinamente ha consolidado su presencia y reconocimiento a nivel nacional. La incomprensión, miopía y cicatería mediática, más la falta de voluntad política del poder público han obstaculizado la plena aplicación de las normas de defensa profesional. Excepcionalmente ha habido autoridades y funcionarios que han respaldado a nuestras organizaciones; pero generalmente su conducta ha convergido con los intereses empresariales. La más burda acción fue el haber demandado y obtenido en marzo de 2008, la declaratoria de inconstitucionalidad del artículo 26 de la Ley, confundiendo la licencia de trabajo con el carnet de afiliación, hecho que generó enorme perjuicio y retroceso en la organización. No obstante las dificultades, gracias a un manejo cuidadoso de los escasos recursos económicos, en los últimos diez años se han logrado importantes beneficios tanto para la Institución, cuanto para los artistas. Se adquirieron modernas oficinas en una de la principales arterias de la Capital, en las Avenidas Colón y 9 de Octubre. Hay un equipamiento completo técnico y de enseres. Se ha modernizado el sistema informático. Se ha brindado ayuda solidaria a muchos de sus miembros. Se han impartido varias decenas de cursos, talleres y seminarios de capacitación en diversas materias, en todas las asociaciones provinciales que los han solicitado. La tarea cotidiana de la Federación es brindar asesoramiento y asistencia a las Asociaciones e intervenir en la defensa permanente de sus derechos ante las autoridades y empresarios. Cabe destacar, como ejemplo, que como consecuencia de disposiciones contenidas en la nueva Ley de Servicio Público, a partir del mes de octubre del año 2010 se suspendió el pago de pensiones vitalicias a los artistas ecuatorianos. Esta situación motivó honda preocupación y determinó inmediatas acciones para que se rectifique tan desafortunada medida. Luego de entrevistas y reuniones mantenidas con varios funcionarios, finalmente se logró que, reconociendo la validez de los argumentos técnico-jurídicos esgrimidos por la Federación, se empiecen a pagar nuevamente a los compañeros artistas el valor acumulado de las pensiones impagas. Actualmente conforman la Federación veinte y tres provincias. El trabajo es arduo y los retos constantes. La incertidumbre actual demanda mayor vigilancia, profundizar en la unidad y trabajar por el esclarecimiento del rol que cumple la Federación, la importancia y necesidad de la organización, la incorporación de nuevos miembros sobre todo jóvenes que no siempre están claros en el significado orgánico y organizacional.
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